Cosoleacaque, Ver., 16 de mayo de 2026.— En el Veracruz que construye la gobernadora Rocío Nahle, no hay espacio para confrontaciones estériles ni para pequeñas envidias políticas. Esa es la línea que ha asumido Juan Javier Gómez Cazarín, y lo volvió a demostrar en Cosoleacaque: liderazgo para sumar, no para restar.
Durante la entrega de tarjetas de la Pensión para Personas con Discapacidad, Cazarín incluyó en el presidium al diputado local Esteban Bautista, pese a las diferencias públicas que este ha sostenido desde la JUCOPO del Congreso.
El gesto dejó claro el estilo del Delegado federal de Bienestar: diálogo antes que pleito, acuerdo antes que ruptura.
Mientras otros apuestan al golpeteo, Cazarín opta por la política útil.
Su prioridad es que los programas sociales, las obras y los servicios lleguen sin trabas a las familias veracruzanas. Y eso solo se logra con unidad política y visión de Estado.
Oriundo de Hueyapan de Ocampo, Cazarín se consolida como un operador político que entiende el momento de Veracruz: respaldar sin condiciones el proyecto de la gobernadora Rocío Nahle para poner a la entidad de moda en inversión social, infraestructura y bienestar.
El mensaje es directo: en el Veracruz de la transformación, el liderazgo se mide por la capacidad de conciliar y construir. Y Cazarín está jugando ese papel.
