El fútbol mexicano está de luto tras el fallecimiento de Alejandro Burillo Azcárraga, conocido como el “Güero” Burillo, quien fue exdirectivo de la Federación Mexicana de Fútbol y expropietario del Atlante. De acuerdo con información difundida este 16 de abril, el empresario murió a los 74 años.
La noticia generó reacciones inmediatas en el ámbito deportivo, donde colegas, periodistas y excolaboradores destacaron su influencia en el crecimiento del fútbol nacional.
“No tengo palabras. Duele y mucho. Alejandro Burillo ha fallecido. El Güero fue un gran guía, amigo y jefe de corazón con quien vivimos en TV y futbol grandes historias. Vuela alto, Alex. QEPD”, expresó el periodista deportivo David Faitelson Schwartz en redes sociales.
Impulsor de la modernización del fútbol mexicano
Alejandro Burillo fue una de las figuras más influyentes en la evolución del fútbol mexicano desde la dirección deportiva. Durante su paso por la Federación Mexicana de Fútbol, impulsó proyectos clave para el desarrollo de jugadores y selecciones nacionales.
Entre sus principales aportaciones destaca la creación del Centro de Alto Rendimiento (CAR), complejo de primer nivel que se ha convertido en pieza fundamental para la preparación del Tricolor y que cuenta con reconocimiento internacional de cara a la Copa del Mundo 2026.
Asimismo, desde la Comisión de Selecciones Nacionales promovió procesos técnicos que marcaron época, al confiar en entrenadores como Miguel Mejía Barón, Bora Milutinović y Manuel Lapuente, quienes dejaron huella en la historia del representativo nacional.
Decisiones clave y legado deportivo
Uno de los momentos más recordados de su gestión fue la apuesta por Javier Aguirre como director técnico de la Selección Mexicana rumbo al Mundial de Corea-Japón 2002, decisión que resultó determinante para consolidar a una generación competitiva a nivel internacional.
En el ámbito de clubes, Burillo fue propietario del Atlante, institución a la que trasladó a Cancún, Quintana Roo, donde logró un campeonato, consolidando una nueva etapa para el equipo azulgrana.
Huella más allá del fútbol
Además de su legado en el balompié, también destacó en el impulso al tenis en México. Fue uno de los principales promotores del Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco, el cual evolucionó de categoría ATP 250 a ATP 500, posicionándose como uno de los torneos más importantes de América Latina.
En sus últimos años, Alejandro Burillo se mantuvo alejado de la vida pública debido a problemas de salud. Su fallecimiento deja un vacío significativo en el deporte mexicano, donde será recordado como un directivo visionario que contribuyó a la modernización y crecimiento de distintas disciplinas.
Con información de agencias
