De Zongolica a la mañanera: el esquimole veracruzano que destacó a nivel nacional por su valor nutricional y arraigo ancestral

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En la conferencia matutina de este lunes 23 de marzo, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, un platillo tradicional de la sierra de Zongolica, en Veracruz, llamó la atención a nivel nacional por su valor cultural, nutricional y arraigo ancestral.

Se trata del esquimole de pollo con quelites y flor de gato, una receta poco conocida fuera de la región, pero profundamente ligada a las tradiciones de los pueblos originarios. El platillo fue presentado durante la “mañanera” por el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), César Iván Escalante Ruiz, como parte de la difusión de la Revista del Consumidor.

La receta fue compartida por la cocinera tradicional veracruzana Miriam Pérez Temoxtle, quien en 2025 recibió el Premio Nacional a la Promoción de los Derechos de las Mujeres Indígenas “Martha Sánchez Néstor”, y forma parte de la Red Nacional de Tejedoras de la Patria.

De acuerdo con la publicación, el esquimole destaca no solo por su sabor, sino por el significado que tiene dentro de la cosmovisión indígena. “Cada alimento es sagrado porque nutre el alma y el cuerpo”, señala la reseña, que subraya la conexión entre la cocina tradicional y la madre tierra.

El platillo consiste en un caldo preparado con una base de jitomate, espesado con maíz tostado y molido, lo que le aporta un sabor ahumado característico. Entre sus ingredientes más distintivos se encuentra la llamada flor de gato, una planta de aroma similar a la lavanda que da identidad al guiso. La combinación se completa con quelites, guías de chayote, nopales y piezas de pollo, dando como resultado una preparación nutritiva y representativa de la región.

Además de su valor cultural, el esquimole también resalta por ser accesible: preparar seis porciones tiene un costo aproximado de 183 pesos, lo que lo convierte en una opción económica y saludable.

Tradicionalmente, este platillo se elabora en fiestas patronales y celebraciones comunitarias en la sierra de Zongolica, donde se mantiene como parte del legado culinario transmitido de generación en generación.

Con información de agencias

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