Opinión de Bernardo Gutiérrez Parra
El próximo día 29, los tamiahuenses que conforman un padrón electoral de 16 mil votantes, acudirán a las urnas para elegir a su próximo alcalde o alcaldesa en la única elección extraordinaria que se llevará a cabo en Veracruz. Esto después de que las autoridades electorales determinaron anular los comicios del pasado 1 de junio, al confirmarse que la candidata del Partido Verde, Citlalli Medellín Careaga, rebasó los topes de gastos de campaña.
El PAN lleva como su abanderada a Jazmín Cruz Valdez, que no es propiamente panista sino proveniente de la sociedad civil, pero de la que se sabe muy poco. El candidato del PRI es Martín Cristóbal Cruz, priista de toda la vida que ya fue alcalde de 2014 a 2017.
De acuerdo con los sondeos, ninguno de los dos tiene oportunidad de alzarse con el triunfo; Jazmín porque es poco conocida y Martín porque es conocidísimo. Los tamiahuenses no olvidan que durante su gestión, el ORFIS le hizo observaciones por 5 millones 869 mil pesos, principalmente por irregularidades en la obra pública como el pago de obras no ejecutadas.
Movimiento Ciudadano lleva de candidato a Crisóforo Ruiz Deloya, ingeniero agrónomo de profesión y muy conocido en el sector rural porque ha operado programas de apoyo al campo.
Pilar Guzmán Medellín es candidata de la coalición Morena-PVEM. Pilar era una mujer poco conocida en su terruño hasta julio del año anterior, cuando la entonces alcaldesa electa Citlali Medellín, anunció que sería la próxima presidenta del DIF municipal.
En aquel tiempo Citlali dijo que Pilar era su hermana (en realidad son primas) y la calificó como “una mujer excepcional, sencilla, humilde, profundamente humanista y con un corazón enorme”.
Cuando el Tribunal electoral anuló el resultado en Tamiahua, Citlali maniobró para que tanto su partido como Morena, postularan a Pilar como candidata.
De los cinco candidatos el único que repite en esta elección es el abanderado del Partido del Trabajo, Jorge Antonio Lara Cruz, un joven afrodescendiente que en los comicios del 2025 quedó en segundo lugar, solo debajo de Citlali Medellín.
Tanto Pilar (que tiene el apoyo total de su prima Citlali) como Jorge Antonio, van punteando en las encuestas y quizá por eso comenzaron las patadas debajo de la mesa.
La semana anterior se publicó en portales de la zona norte que Jorge Antonio era “deudor alimentario” por lo que podía perder la candidatura. Pero el petista se movió rápido y en conferencia de prensa en Xalapa, mostró el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias (RNOA) fechado el 13 de marzo de este año, donde se señala que “no se encuentra registrado a nivel nacional como Deudor Alimentario”.
“Quiero aclarar a la opinión pública que he cumplido con la pensión de mi hija desde que nació. Las noticias que han circulado señalando que soy deudor alimentario son falsas. Mi hija vivió cuatro años conmigo y aquí tengo la prueba de que no soy deudor alimentario”, dijo, mientras mostraba el documento del RNOA, con lo que desactivó el posible bombazo.
“¿Sabes de dónde viene el golpe?”, le pregunté. “De eso prefiero no hablar”, me contestó.
En Tamiahua tampoco quieren hablar, aunque sí saben de dónde vino el golpe.
“El ataque a Jorge Antonio tiene el sello de Citlali -me dijo un reportero de la zona-. Ya se habla de hostigamiento a quienes van a votar por él y el ambiente está espeso. Todo mundo sabe que si gana Pilar, quien gobernará Tamiahua será Citlali y eso no le gusta a la gente, pero la señora está soltando dinero y amenazas. Por otra parte, los petistas andan diciendo que esta vez no se dejarán arrebatar el triunfo”.
-¿Temes que el proceso se salga de cause y haya violencia el día de la elección?-, le pregunté.
-Ojalá no, espero que no. Pero las autoridades deben poner toda su atención en Tamiahua porque la calma que hay es de las que presagian tormenta. Aguas con Tamiahua- me contestó.
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