La Fiscalía General de Justicia del Estado de Michoacán (FGJEM) identificó a Osvaldo “N”, El Cuate, supuestamente ligado a un grupo criminal, como el presunto sicario que ejecutó al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la noche del pasado sábado, y que posteriormente fue abatido.
El Cuate, de entre 17 y 19 años, está relacionado con otros ataques y ejecuciones contra integrantes de grupos delincuenciales que se disputan la plaza, indicaron fuentes de la dependencia.
Osvaldo Gutiérrez Vázquez, nombre real del responsable, era originario de Apatzingán y aparentemente familiar de ‘el Prángana‘, miembro de una célula delictiva del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).N ‘El Prángana’ es operador de los hermanos Ramón y Rafael Álvarez Ayala, mejor conocidos como ‘R1’ y ‘R2’.
Ambos sujetos serían parte del círculo cercano de Nemesio Oseguera, alias ‘el Mencho’.
Los hermanos R1 y R2 son señalados de haber liberado al ‘Mencho’, ante su detención en 2012, mediante narcobloqueos en Michoacán, Colima y Jalisco como modo de presión.
Las imágenes de video del C4 y C5 que revisa la Fiscalía de Michoacán confirman los movimientos de Osvaldo “N” para acercarse al alcalde Manzo Rodríguez y disparar en siete ocasiones, antes de ser abatido por el equipo de seguridad del funcionario, quienes ya rinden su declaración.
Las fuentes explicaron que el agresor resultó positivo al consumo de anfetaminas y mariguana, sustancias que se le detectaron en los exámenes periciales sanguíneos que se le practicaron.
Además, la mano derecha resultó positiva a la prueba de radizonato de sodio, también conocida como Prueba de Harrison Gilroy, lo que confirma que usó un arma de fuego antes de su muerte.
La FGJEM reveló la ficha para solicitar información que ayude a identificar al presunto ejecutor de Manzo Rodríguez; además, se indicó que el cuerpo permanece en el Servicio Médico Forense (Semefo) de la entidad y no ha sido reclamado.
La ficha muestra el retrato hablado del imputado en el delito de homicidio doloso, con siete fotografías de los tatuajes grabados en diferentes partes del cuerpo de El Cuate.
Torres Piña destacó que la pistola utilizada para asesinar a Manzo Rodríguez fue utilizada en otros dos crímenes cometidos en Uruapan.
Añadió que el agresor se hospedó el un hotel cercano a la escena del crimen he hizo compras, halló la manera de estar más cerca de Carlos Manzo y saltó sobre uno de los jardines, luego disparó en siete ocasiones contra el líder del Movimiento del Sombrero.
Con información de agencias.
