Opinión de Irma Chesty Viveros
No podemos hablar de construcción de relatos si no tenemos claro el concepto de percepción. Desde el punto de vista aristotélico, esta se entiende como representaciones o imágenes mentales; o, como bien señala George Lakoff, es la forma en que captamos, definimos, procesamos y damos sentido a la realidad.
Esa manera en que percibimos y comprendemos la llamada realidad; concepto del que nos ocuparemos en una próxima entrega, es fundamental en el proceso comunicativo, especialmente cuando hablamos de comunicación política.
Dominar la percepción es dominar el relato político. Por ello, el gran reto consiste en construir o crear historias coherentes, ágiles, fáciles de comprender y de reproducir, siempre alineadas con la imagen que deseas proyectar y por la que has trabajado desde tu campaña política.
Para crear una narrativa que conquiste la percepción, debes contar con un buen relato. Para ello, necesitas tener claro en qué contexto desarrollarás tu campaña o, en su caso, en qué contexto gobernarás. Por ejemplo, identificar las características culturales, sociales y económicas, así como la historia política del municipio, distrito, estado o país, te permitirá conocer mejor a tu público, a tu electorado y a tus gobernados.
No olvides que, sin un contexto específico, no puede haber éxito en una estrategia de comunicación; mucho menos podrás construir un relato político que logre que los ciudadanos se identifiquen contigo y que la percepción que tengan de ti sea positiva.
Como bien afirman los teóricos de la comunicación política: hay que dominar la percepción para poder dominar la realidad.
Las personas interpretan la opinión mayoritaria de la sociedad, y hoy las redes sociales han profundizado aún más ese fenómeno. No permitas, entonces, los silencios: ni en campaña ni en el gobierno. Mi experiencia en el ámbito de la administración pública me ha enseñado que “en política y en comunicación no hay vacíos, porque otros vendrán a llenarlos, incluso con desinformación, y las personas se quedarán con aquello que domine la narrativa en los medios y en las redes sociales”.
No olvidemos que las palabras se convierten en hechos en la comunicación política. Y si esas palabras son falsas, también generarán hechos que dominarán la percepción, como sucede con las fake news, tema del que nos ocuparemos más adelante.
