Descubren ofrenda monumental dedicada al inframundo marino en el Templo Mayor

Compartir

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron una ofrenda monumental vinculada al inframundo marino durante excavaciones en el Templo Mayor, en pleno corazón de la antigua Tenochtitlan.

El descubrimiento incluye tres depósitos rituales —las ofrendas 186, 187 y 189— que contenían cofres de piedra con conchas, caracoles, figurillas de estilo Mezcala y restos de fauna marina, elementos con los que los mexicas buscaban pedir favores a los dioses del agua, especialmente a Tláloc.

Las excavaciones son dirigidas por el arqueólogo Leonardo López Luján dentro del Proyecto Templo Mayor, cuyos laboratorios se encuentran a unos metros de la zona arqueológica, la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y el Palacio Nacional.

Cofres sagrados bajo esculturas monumentales

Las ofrendas fueron encontradas dentro de cofres de piedra llamados tepetlacalli, que permanecieron enterrados bajo enormes esculturas de cabezas de serpiente que pueden pesar hasta una tonelada.

De acuerdo con los investigadores, estos cofres contenían caracoles y conchas provenientes tanto del océano Atlántico como del Pacífico, lo que sugiere que los mexicas buscaban representar simbólicamente el inframundo marino.

Además de moluscos, en otras ofrendas del recinto sagrado también se han encontrado restos de erizos, estrellas de mar, mantarrayas e incluso tiburones, lo que confirma la fuerte presencia de elementos marinos en los rituales.

Ritual para pedir lluvias o detener inundaciones

Los especialistas señalan que estas ofrendas estaban relacionadas con ceremonias dedicadas a Tláloc para pedir lluvias, asegurar buenas cosechas o frenar inundaciones que afectaban a la ciudad.

Las piezas también permiten entender mejor el contexto político del imperio mexica durante el gobierno del tlatoani Motecuhzoma Ilhuicamina, quien gobernó entre 1440 y 1469 y expandió el poder de Tenochtitlan hacia diversas regiones costeras.

Un hallazgo con conservación excepcional

Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento es el excelente estado de conservación de las piezas.
Los investigadores explican que los cofres de piedra funcionaron como contenedores herméticos que protegieron los objetos durante siglos.

Entre las piezas destacan figurillas de estilo Mezcala procedentes del actual estado de Guerrero, que fueron pintadas por los mexicas antes de ser enterradas como parte del ritual.

Según López Luján, el conjunto corresponde a una ceremonia fastuosa realizada entre 1447 y 1450, en la que los cofres representaban simbólicamente una “cosecha” ofrecida a los dioses del agua para asegurar fertilidad y abundancia.

Con información de El Universal

Compartir