MI EXPERIENCIA CON LA REPÚBLICA ISLÁMICA DE IRÁN DESDE XALAPA, 1979

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Opinión de Ángel Rafael Martínez Alarcón

El segundo periodo presidencial de Donald Trump, que inició hace trece meses, en enero de 2025, ha sido particularmente intenso. Desde su primer discurso de toma de posesión en la Casa Blanca, sus afirmaciones han marcado una nueva era en las relaciones bilaterales. Un ejemplo claro han sido sus declaraciones, recurrentes en los últimos siete años, calificando a nuestro país como un “narco-gobierno”. Ante cada una de las afirmaciones del presidente norteamericano, los integrantes del gobierno de la 4T —desde Palacio Nacional hasta “la chingada”— se han sentido aludidos y han reaccionado con orgullo. La nueva era Trump ha implementado una política exterior muy agresiva. Así, el pasado 3 de febrero (o enero, dependiendo del mes actual), una de las acciones más rápidas fue la captura del “narco-presidente” Nicolás Maduro, quien ya se encuentra detenido en los Estados Unidos de Norteamérica. El pasado domingo 22 de febrero, fue capturado el narco mexicano “El Mencho“,(1966-2026) gracias a las acciones del gobierno de los Estados Unidos, y posteriormente abatido por militares mexicanos, para evitar que siguiera informado sobre   la 4T  millones de dólares para temas electorales, recibido por el crimen organizado.

El 28 de febrero se produjo el ataque a la República Islámica de Irán, fundada por el Ayatolá Jomeini (1902-1989) desde su exilio en Francia. En este ataque fue asesinado el segundo ayatolá, el líder supremo Ali Khamenei (1939-2026).

Esta semana de guerra de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán logró asesinar, con la más alta tecnología coordinada por la inteligencia artificial, a la clase gobernante de la teocracia impuesta a la nación iraní desde los primeros días del mes de febrero de 1979 por el Ayatolá Sayyid Ruhollah Musavi Jomeini (1902-1989). Jomeini fue un líder profundamente religioso que, tras más de 15 años de exilio en Francia, logró, en las primeras semanas de 1979 y con el título de Líder Supremo de la Revolución Islámica y Fundador de la República Islámica de Irán, derrotar al régimen del Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi (1919-1980), quien gobernó entre 1941 y 1979.

En 1979, yo tenía 13 años. En mi ambiente familiar, los noticieros siempre fueron importantes; así crecí viendo los noticieros de Televisa, tanto el de las 14:00 horas como el de la noche, con los comentarios de Jacobo Zabludovsky. Además, la prensa escrita llegaba desde temprano: El tema de hoy, de la familia Lunagómez; el Diario de Xalapa; y Novedades, “el mejor diario de México”. En ese ambiente crecí interesado por las noticias y su mundo, y por las conversaciones de mis mayores. Hoy, con el paso de las décadas, pienso en cómo ese ambiente me entrenó para elegir la carrera de Historia años más tarde. Tengo muy claras esas noticias de la revolución en Irán, una región a miles de kilómetros de distancia: 13 mil kilómetros separaban Teherán de mi natal Xalapa.

En 1979, México vivía el tercer año de la presidencia de José López Portillo, quien concedió asilo político al Sha de Irán del 10 de junio al 22 de octubre de ese año. El Sha residió entre Cuernavaca y Acapulco; era un hombre de 59 años, con salud ya debilitada. Salió de México hacia los Estados Unidos para atenderse médicamente, y falleció en 1980. En esos días destacó también la crisis política por la toma de la embajada de los Estados Unidos en Irán, con una duración de 444 días, que supuso una derrota militar y política para Estados Unidos y costó la reelección al presidente Jimmy Carter, (1924-2024)Todas estas noticias las tengo grabadas en mi memoria gracias a la televisión.

A finales de 1979, algo extraño sucedía en la carnicería “El Torito”, en la calle de Poeta Jesús Díaz, en el centro histórico de Xalapa. El dueño era un buen hombre, Juanito Sangabriel. Nos dimos cuenta de que la carne se envolvía primero en papel de estraza y después en papel periódico. Empezamos a notar que el periódico no estaba en español, sino en jeroglíficos árabes. Preguntando a los carniceros de dónde habían sacado dicho papel periódico, nos respondieron que de un ciudadano que huía de la guerra de Irán. Semanas después conocí al ciudadano iraní, que en aquellos días hablaba algo de español y vivía en la Avenida Revolución. Con el correr de los días, establecimos amistad. Me contó cómo había llegado a México, aunque tantos años después ya no lo recuerdo con precisión. Me regaló mis primeros periódicos que le llegaban diariamente a Xalapa, una serie de propaganda que incluía la nueva bandera de la República Islámica de Irán y la fotografía del líder máximo, el Ayatolá Jomeini. Recuerdo que me regaló un número considerable de esa propaganda, misma que repartí entre mis amigos. Uno de ellos fue el poeta de Xalapa, Miguel Andrade Huerta (1953), en su libro de cuentos bajo el sello editorial Amate – Instituto de Intercambio Cultural México-URSS, me escribió una dedicación para el amigo del AyatoláAli, que luego puso una empresa de alfombras en la Avenida Rafael Murillo Vidal.

Seguí creciendo, y en los estudios de secundaria y bachillerato, en las materias de historia y geografía, conocí más a fondo la historia de Irán. En la Facultad de Historia tuve un curso monográfico sobre Persia. En particular, leí los nuevos libros de la Historia de Heródoto, donde encontré muchas referencias sobre Persia. Siempre he estado pendiente de las noticias de la República Islámica de Irán.

El Hay Festival de Xalapa del año 2014 contó con la participación del escritor británico Salman Rushdie (1947). En 1988, Rushdie publicó su novela Los versos satánicos. La fatua de Jomeini llegó el 14 de febrero de 1989, cuando el Líder Supremo de Irán emitió un edicto religioso en el que sentenciaba a muerte a Salman Rushdie y a todos los involucrados en su publicación, pidiendo a los musulmanes que lo ejecutaran.

Estuve muy cerca de la visita de Salman Rushdie a Xalapa el 4 de octubre de 2014. Fue muy complejo todo el dispositivo de seguridad; entre otros requisitos, se pedía evitar el mayor número posible de fotos con el escritor. Tuve la gran oportunidad de conversar con él sobre el precio que le impuso el gobierno de Irán y, claro, de obtener la fotografía correspondiente.

La crisis se vuelve cada día más compleja: primero Estados Unidos, ahora Israel contra Irán… la moneda está en aire en favor de la democratización del nuevo Irán, los últimos apareció en la vida política el príncipe heredo Reza Ciro Pahlaví o Reza Korosh Pahlaví, (1960)

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