Crisis energética en Cuba: revive la Opción Cero de Fidel Castro por escasez de petróleo y sanciones de EU

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La agudización de la crisis energética en Cuba ha llevado al gobierno de la isla a reactivar la llamada “Opción Cero”, un plan de emergencia diseñado hace 35 años por Fidel Castro para enfrentar la ausencia total de combustible importado.

Desde hace más de un mes, tras la captura de Nicolás Maduro, el suministro energético del país se ha visto gravemente afectado. México —su principal proveedor— suspendió el envío de petróleo y las reservas quedaron prácticamente agotadas. Al mismo tiempo, Donald Trump reforzó la presión con sanciones y amenazas de aranceles a países que exporten crudo a la isla, mientras Venezuela se comprometió con Estados Unidos a no enviar más barriles.

El resultado ha sido inmediato: cierre de playas y hoteles, así como apagones que afectan al 64 por ciento del territorio, según reportes de la estatal Unión Eléctrica.

¿Qué es la Opción Cero?

La Opción Cero es una estrategia de supervivencia concebida en los años noventa, durante el llamado “periodo especial”, para operar el país sin combustible extranjero. El plan implica recortes severos y la paralización de buena parte de la actividad económica moderna, con el objetivo de garantizar la subsistencia básica y la estabilidad política.

Entre las medidas contempladas se encuentran:

  • Racionamiento extremo del combustible
  • Impulso a la autosuficiencia alimentaria
  • Uso de tracción animal para transporte
  • Empleo de carbón vegetal para cocinar
  • Reducción del transporte motorizado

La aplicación de estas disposiciones impacta sectores clave como hospitales, producción de alimentos, transporte público, turismo y escuelas.

El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que el país enfrentará “tiempos difíciles, muy difíciles” y agradeció a México por el envío de ayuda humanitaria. Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, señaló que el proceso de reorganización exigirá creatividad y recordó que el gobierno se ha preparado ante posibles acciones de Estados Unidos.

El antecedente: el periodo especial

La Opción Cero nació tras la caída de la Unión Soviética a inicios de los años noventa. Hasta entonces, la URSS suministraba entre 10 y 13 millones de toneladas anuales de petróleo a precios subsidiados, a cambio de azúcar, níquel y cítricos cubanos.

En 1991 el intercambio se redujo drásticamente; para 1992 el comercio con el bloque socialista cayó 85 por ciento, pasando de 11 mil 857 millones de dólares en 1989 a 830 millones. El impacto fue devastador: el PIB se contrajo 35 por ciento en el primer año.

Durante ese periodo se registraron apagones de hasta 16 horas diarias, escasez severa de alimentos y combustible, colapso del transporte, auge del mercado negro y una profunda reestructuración económica. También ocurrieron protestas como el “Maleconazo” del 5 de agosto de 1994, que derivó en un éxodo de aproximadamente 35 mil migrantes.

La crisis dejó además secuelas en la salud pública: entre 1991 y 1993 se reportaron cerca de 50 mil casos de neuropatía óptica y periférica, asociada a déficit nutricional.

Hoy, con apagones que nuevamente alcanzan niveles récord, la isla enfrenta un escenario que remite a uno de los capítulos más complejos de su historia reciente.

Con información de EFE

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