Opinión de Luis Alberto Romero
Si hay una medida antipopular para todo gobierno es la autorización de incrementos a las tarifas del transporte público.
Autorizar aumentos a los cobros por este concepto golpea directamente al bolsillo de las familias; por ello es comprensible la queja de los usuarios de este servicio en entidad veracruzana.
En Xalapa, por ejemplo, la tarifa pasó de 9 a 12 pesos, aunque hay reportes en el sentido de que en algunas rutas el cobro alcanza los 15.
A partir de ahí surgieron algunas inconformidades, aunque en general el usuario paga con resignación la nueva tarifa.
Sin embargo, el incremento parecía evidente desde hace años; hay que considerar que el más reciente aumento se remonta a más de una década, durante la administración de Javier Duarte.
