El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a desestimar la importancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al asegurar que el acuerdo comercial es “irrelevante” para su país y que Washington no lo necesita, a diferencia de Canadá.
Durante una visita a una planta de Ford en Dearborn, Michigan, el mandatario afirmó que el tratado no ofrece beneficios reales para la economía estadounidense. “No tiene ninguna ventaja real; es irrelevante”, declaró. Añadió que Canadá depende del acuerdo: “A Canadá le encantaría. Canadá lo quiere. Lo necesitan”, dijo, sin hacer referencia directa a México en ese punto.
Trump sostuvo además que Estados Unidos no requiere productos manufacturados en Canadá ni en México, en particular, automóviles, y reiteró su intención de relocalizar la producción industrial. “No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí. Y eso es lo que está pasando”, afirmó antes de pronunciar un discurso económico en Detroit.
Las declaraciones del presidente contrastan con la postura expresada recientemente por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien en diciembre de 2025 presentó un informe ante el Congreso tras concluir el proceso de revisión pública del T-MEC.
De acuerdo con Greer, durante el periodo de comentarios y una audiencia pública de tres días organizada por la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), la mayoría de los sectores participantes manifestó su respaldo al tratado. “Escuchamos a asociaciones empresariales y agrícolas, fabricantes, agricultores, sindicatos, académicos, ONG y miembros del Congreso”, señaló el funcionario.
Greer subrayó que los testimonios coincidieron en la importancia de preservar el acceso a los mercados de Canadá y México y evitar prácticas discriminatorias. “Los testigos expresaron su apoyo al T-MEC y a la preservación de sus beneficios clave”, indicó, aunque reconoció que también hubo críticas y propuestas de ajustes. No obstante, destacó que “casi todos los testigos reconocieron las mejoras del T-MEC respecto al TLCAN”.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó en la víspera su confianza en que la revisión del acuerdo avance de manera positiva, luego de la llamada telefónica que sostuvo con Trump el lunes 12 de enero.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años, hasta 2036. El tratado contempla revisiones cada seis años; si no existe consenso para su renovación, el acuerdo permanece vigente hasta su fecha de expiración. En caso contrario, puede extenderse por periodos adicionales de 16 años.
Con información de agencias
