UNAM desarrolla hígado en chip para evaluar medicamentos

Compartir

Ciudad de México, 9 de enero de 2026. — Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollaron un hígado en un chip, un dispositivo microtecnológico que replica funciones esenciales del hígado humano y permite evaluar medicamentos en condiciones controladas de laboratorio.

El proyecto fue realizado por el Laboratorio de Mecanobiología, y de acuerdo con el profesor Genaro Vázquez Victorio, del Departamento de Física, el dispositivo reproduce procesos clave del órgano, lo que facilita el análisis de la respuesta de fármacos antes de su aplicación en organismos completos.

Modelo relevante para investigación biomédica

El hígado desempeña funciones fundamentales como la regulación de azúcares y lípidos, la eliminación de desechos sanguíneos y la producción de bilis, lo que lo convierte en un modelo estratégico para estudios biomédicos y farmacológicos.

Vázquez Victorio explicó que este tipo de dispositivos, conocidos como órganos en chip, se diseñan con base en principios de mecanobiología y técnicas de microfabricación similares a las utilizadas en la industria electrónica, con el fin de recrear un entorno adecuado para el desarrollo celular.

Publicación científica y alcance regional

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Advanced Healthcare Materials, bajo el título “Enhanced PDMS Functionalization for Organ‐on‐a‐Chip Platforms Using Ozone and Sulfo‐SANPAH: A Simple Approach for Biomimetic Long‐Term Cell Cultures”.

De acuerdo con la UNAM, se trata del primer hígado en chip con estas características funcionales desarrollado en América Latina, con un desempeño comparable a modelos utilizados en Estados Unidos. Además, el proyecto estableció un protocolo accesible, replicable por otros laboratorios sin necesidad de infraestructura altamente especializada.

Desarrollo tecnológico

Para la fabricación del dispositivo se utilizó polidimetilsiloxano (PDMS), un material que permite la reproducción de microestructuras, el flujo laminar de fluidos y la aplicación de estímulos mecánicos. El equipo trabajó durante tres años en la optimización de las condiciones químicas internas del chip para asegurar la adhesión y viabilidad celular.

Los ajustes realizados permitieron mantener las células funcionales durante varias semanas, lo que representa un avance significativo para la evaluación inicial de medicamentos.

Trabajo colaborativo y proyecciones

El proyecto fue encabezado por la investigadora Mitzi Pérez Calixto, con la participación de especialistas nacionales e internacionales, y contó con apoyo institucional y becas de investigación.

A partir de este desarrollo, el grupo universitario trabaja en la creación de modelos de pulmón y riñón en chip, así como en un futuro modelo de hígado graso, orientado a nuevas evaluaciones farmacológicas.

Con información de agencias

Compartir