El Senado de la República aprobó este miércoles una reforma de gran alcance a la Ley General de Salud que busca frenar de manera definitiva la presencia de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México. Con el dictamen, la Cámara alta establece una prohibición integral que abarca todos los eslabones de la cadena productiva y comercial de estos dispositivos.
La legislación contempla que ya no podrán adquirirse, prepararse, fabricarse, almacenarse ni transportarse con fines comerciales. Tampoco se permitirá su importación, exportación, distribución, venta o suministro bajo ninguna modalidad. La medida también alcanza al entorno publicitario: queda prohibida cualquier forma de promoción, propaganda o estrategia de mercadotecnia en medios impresos, digitales, televisivos o plataformas de comunicación.
Además, la reforma incorpora disposiciones adicionales dirigidas a reforzar el control sobre sustancias peligrosas. Entre ellas se incluye la prohibición para producir o distribuir sustancias tóxicas, precursores químicos y drogas sintéticas que no cuenten con autorización legal, así como sanciones vinculadas al uso ilícito de fentanilo, un tema que se ha vuelto prioritario para las autoridades sanitarias y de seguridad.
Con esta reforma, el Senado busca cerrar los resquicios legales que había aprovechado el mercado de vapeadores en los últimos años, al tiempo que fortalece la regulación en torno a sustancias de alto riesgo para la salud pública.
Con información de agencias
